jueves, 1 de mayo de 2025

LAS MANOS ( PROFECÍA)

 LAS MANOS (PROFECIA )

Autor: Freddy Humberto Trino Camacho

Desde siempre me conmueve las manos de los que trabajan de los obreros por cuenta propia esparcidos en esas calles inclementes, sometidos a las fuerzas del medio ambiente, calcinados con el calor, empapados con la lluvia, resquebrajados con el viento. Esas manos agrietadas tal cual las zonas áridas deshumidificadas después de una larga faena buscando el agua preciada. Son esas extensiones de la mente y el corazón, que fabrican ilusiones y mitigan el hambre como los dolores humanos. Me conmueve y mucho los que emplean sus manos, en labores urgentes y de emergencia, exponiendo la integridad física en servicio de ajenos, pero con la consigna de hacer el bien en amor sacrificial.

En una imagen gloriosa salida del mismo corazón de Dios, manifestada como prodigio sobre el muro donde las piedras hablan, donde el ruido del silencio se mece con el cantar de las aves, y las hojas, las ramas y los troncos de los arboles en sincronización a la batuta del viento, ejecutan melodía en gratitud a una maravilloso Creador. Al igual que la sábana Santa, la sindone, el misterio de una mano precisa y preciosa ejecutó obra de un artífice, que abrió el mar Rojo en obra menor, y el Universo en obra mayor. Todas sus obras merecen admiración, tal cual la imagen sobre el muro, plasmando el momento crucial de la entrega de un obrero del amor, Cristo Jesús, quien llevando el madero sobre sus hombros, resalta sus manos crispadas por el dolor, el esfuerzo y el trauma de la flagelación más vil a la que un ser vivo fue sometido.

La imagen del Cristo cargando la cruz impresa en el farallón al final de la calle 3 de la Urbanización Campo Verde Alto Achumani de la Ciudad de La Paz Bolivia, sobrecoge por su dramatismo en composición perfecta, donde la mano divina de un escultor, uso todos los recursos por haber del lugar, como las piedras, el musgo y las venas filtrantes que se desprenden desde las partes altas, creando el rostro de Cristo en relieve, con las marcas indelebles de un mártir. En su cabeza la corona de espinas, el agua de lluvia dibuja sus cabellos y la sangre emanada de su heridas, las orbitas de los ojos desencajados por manos arteras criminales, el tabique quebrado con sangrado profuso de las fosas nasales, impidiéndole respirar, haciéndolo por la boca. Nunca podremos comprender tanto sacrificio y entrega por una causa inmerecida. Visibles también están las manos y el madero.

Esta figura lleva un mensaje subyacente manifestado en aquellos de corazón limpio, a los cuales les sería descifrado códigos de salvación, misericordia y gracia, por un Dios de justicia, para que el hombre reciba libertad inmerecida. La primera desclasificación o descodificación, la pesada cruz, el madero que cargó Cristo, que significa todos los pecados y delitos de la humanidad, pagando con su muerte y su sangre, dando libertas a nuestras almas. La segunda decodificación es la cruz misma, hecha de dos ejes transversales, uno vertical, que significa que El es el camino, la verdad y la vida, que solo atravez de El podemos conocer al Padre, el horizontal que este derecho tienen todos los seres humanos sin acepción de personas, así hombres como mujeres, esclavos como libres, judíos como griegos, ricos como pobres, ancianos como jóvenes como todo aquel que lo reciba como su único y suficiente Salvador. El tercer mensaje, está relacionado con la obediencia, la lealtad y la fidelidad y el cumplimiento de un obra encargada y el cumplimiento de la misma, lograda al momento cuando Jesús dijo consumado es. Y el cuarto mensaje, del obrero del sacrificio que entrega su vida para entregarnos su salario, el de la redención.

Recientemente conmocionó a la Iglesia Católica, la muerte de su líder máximo el Papa a sus 88 años. Su elección al papado fue extraordinario por varios eventos, como la de su origen latinoamericano, así también de proceder de la orden de los jesuitas. Es precisamente por esta razón que se cumple las profecías como la de Nostradamus que menciona de un papa negro, no precisamente por el color de su piel, sino de su vestimento o hábito de color negro; muy significativo de la orden de los jesuitas. Pero hay también un detalle desapercibido, por el cual sería el papa negro, nacido en argentina, en un periodo turbulento en la política de su país, del peronismo, de gran trascendencia y de manera despectiva a los trabajadores se les llamaba cabecitas negras, cuyo sobrenombre se extendió por toda Latinoamérica, por ser sus habitantes en su mayoría de ascendencia indoamericana. Este nexo de identidad y otros subjetivos que entrañan la imagen de San Francisco de Asís, pautaron una especie de identidad y nominación, que sellaron una imagen inédita hasta curiosa, en comparación a los otros papados caracterizados por su formalismo a ultranza convencional y conservador basado en derecho canónico. Esto coincidiría con la profecía de San Malaquías, donde señala que el Papa Recientemente fallecido seria el número 112, que marcaría el punto de inflexión y de corte de una nueva era, la era de la gran tribulación y del Apocalipsis.

Ante nuestros rostros están pasando acontecimientos trascendentales a nivel mundial, que nos aproximan a un colapso de la paz y a una ruptura del diálogo, que dará lugar a una desintegración de las naciones. Ante esta certeza, la única esperanza para nuestra salvación es nuestro Señor Jesucristo, que irá creciendo en la medida en que la conflictividad vaya escalando. A esta, no es ajena, la Iglesia Católica, que en el cónclave para elegir al nuevo Papa, este llevará el espíritu de Lutero del siglo XXI, pertenecerá a la orden de los Salesianos. Este será el principio del fin y su disolución como institución. Son tiempos de cumplimiento profético. La palabra dice: >”En los postreros días-dice Dios-, derramare de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizaran; vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñaran sueños;(18) y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas, en aquellos días derramaré de mi espíritu y profetizaran. Hechos 2:17-18, el Señor también dice: Porque no hará nada Jehová, el Señor, sin revelar su secreto a sus siervos los profetas. Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová, el Señor, ¿quién no profetizará? Amós 3:7-8

Pasados los años desde aquel día, 23 de septiembre del 2010, que en una reunión de confraternización de aquellos que conformamos la Promoción 1977 del Colegio San francisco de la Tercera Orden del aula “B” del turno de la mañana, nos reunimos no todos, en iniciativa de algunos compañeros, que vieron por conveniente tal vez celebrar la toma de nombre “Unión Franciscana “, que se dio por esas fechas y hacerlo con una misa. Yo llegué casi al final del evento, cuando un sacerdote católico, vestido de túnica blanca, cabello largo, más que un sermón daba una charla, emulando a Cristo en conversación con sus discípulos. Este joven cura, centró su charla sobre la amistad, el compañerismo y seguramente, la referencia bíblica del dar la vida por los amigos. Finalizada la ceremonia, salimos de aquella Capilla ubicada en el primer patio, de la cual tengo recuerdos profundos, cuando todos los viernes, en el recreo entraba a orar arrodillado en una de las tantas bancas y profesar mi fe cristiana, tal cual mi padre me inculcó desde niño, cuando me llevaba a la misa de domingo ó que lo acompañara en la procesión de Semana Santa. Pero el llamado el propósito y el mandato que me fue asignado desde lo alto de manera prodigiosa, cambió el rumbo de mi existencia y me dio un propósito de vida, negándome a mí mismo, tomando la cruz que me fue señalada, que con el Señor Jesucristo que anduvo a mi lado, el yugo fue fácil y ligera la carga. Así, en mis estudios que el Espíritu Santo me guió, me llevó a ese huerto precioso que es la Biblia a cuyo cargo está el Ángel del Librito, cuya primera tarea es cosechar los frutos y las flores poniéndolos en canastos y ramilletes. La segunda tarea de ser anfitrión de aquellos que buscamos la verdad. De esta manera, toqué el pasaje del joven rico, que fue llamado por Jesús para que lo siguiera, requisito indispensable, despojarse de sus riquezas, pero como tenía muchas, se entristeció y se apartó. Lo confronté con la renuncia de San Francisco de Asis a las riquezas del mundo, ese frágil fraile que dejó todo lo del mundo y su vanidad para dedicarse de lleno a una vida austera y dar con sus manos amor a toda la Creación y sus semejantes. Este estudio lo escribí, lo fotocopie y repartí entre mis compañeros, alcanzando una copia al curita, que me recibió de buena manera.

Las vocaciones para tomar los hábitos, es una de las crisis más profundas, en la actualidad de la Iglesia Católica, acentuada por un mundo donde la fe y la religión es tomada como algo extraño y caduco y tiene mala propaganda, por la pederastia y una hipocresía marcada. El sincretismo como estrategia y marca impuesta en el coloniaje de las Américas ha dado lugar a una apostasía y el engaño con una falsa doctrina de evangelización, distorsionando la visión de la salvación y de un salvador que con su sacrificio borró nuestros pecados. La Iglesia Católica convive con la idolatría, el paganismo, la brujería, el satanismo etc. Por esta razón el libro del Apocalipsis es muy dura en su descripción. Benedicto VI antecesor de Francisco el papa, renunció un jueves 28 de febrero del 2013, inédito e inusual provocando un cisma. Ese día fue para mí, el experimentar muchos sentimientos expuestos y encontrados que como en un calidoscopio, me mostró que todas las cosas que había vivido y deseado, en unas, que eran solo fantasías y en otras realidades, configuran nuestro verdadero ser. Había deseado tener mi propia familia entrar en el estándar del hombre común, pero había una voluntad mayor, que me tenía preparado una tarea trascendental, única y gloriosa, que un día estando en un templo Católico y querer hacer mi voluntad, obró su misterio de los ángeles ante mis ojos espirituales, mandándome un ángel que me mostro a aquel que llevaba en su mano empuñando, la espada de la palabra, el camino la verdad y la vida. Hoy 1 de mayo del año 2025, mi homenaje a los obreros tanto del cielo como de la tierra, que su labor no es en vano, que será recompensada a su tiempo. Amén

FIN